El Gobierno acude en socorro de la ONCE con una subvención anual con cargo a los Presupuestos@Nacho Cardero

Martes, 25 de octubre de 2005

PSOE y PP han tenido que acudir en socorro de la Organización Nacional de Ciegos (ONCE). Debido a la delicada situación por la que atraviesa, ambos partidos han acordado subvencionarla con cargo a los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Es la primera vez en su historia que la ONCE recibe ‘ayudas’ directas.

En la institución presidida por Carballeda explican que este acuerdo sólo supone "llevar a la práctica con el Gobierno del PSOE lo que se acordó en su día con el Gobierno del PP". Por el contrario, en PUEDO, la plataforma de oposición a la actual cúpula de la ONCE, aseguran que "estas subvenciones son producto de la mala gestión de la directiva. Los contribuyentes van a costear con sus impuestos los errores cometidos por los altos ejecutivos de la ONCE durante estos últimos años".

A pesar de la importancia del tema, éste apenas ha trascendido entre los trabajadores de la organización de ciegos y, menos aún, en la opinión pública. La razón se encuentra en la sorprendente forma ideada por PSOE y PP para dar cobertura legal a estas subvenciones, pues las han ‘colado’ en el Senado a través de enmiendas a un proyecto que poco tiene que ver con la venta del cupón. A saber: "Proyecto de Ley por la que se incorporan al ordenamiento jurídico español diversas directivas comunitarias en materia de fiscalidad de productos energéticos y electricidad" (ver documento).

En dichas enmiendas –una presentada por el Partido Socialista y otra, de idéntica redacción, por el Partido Popular- se establece que la ONCE percibirá, durante los ejercicios de 2005 a 2012, una ‘asignación financiera’ que fijará el Gobierno si no alcanza, para el conjunto de los juegos comerciales que tiene autorizados, los objetivos de venta aprobados por el Ejecutivo. Esta subvención será satisfecha por la Entidad Pública Empresarial Loterías y Apuestas del Estado (EPELAE) con cargo a su sorteo ‘Euromillones’, al que la ONCE culpa de buena parte de sus males y de que la recaudación del cupón haya bajado drásticamente en los últimos meses.

"El origen principal de los recursos financieros de la ONCE se ha visto afectado por cambios en las preferencias de los ciudadanos, que han generado una caída significativa en el volumen de ventas de los juegos por ella gestionados.", rezan las enmiendas presentas por PSOE y PP.

Según publicaba recientemente El Confidencial (ver edición del 28 de septiembre), los ingresos obtenidos por la ONCE en los ocho primeros meses de 2005 han caído un 11,34% respecto al mismo periodo del año anterior y el nuevo juego que han puesto en marcha, El Combo, tampoco termina de despegar. Más bien al contrario. De esta forma, las ayudas estatales vendrían a compensar la merma en la facturación. Tal y como recoge la enmienda, "el importe de la asignación financiera de cada año será el necesario para cubrir, por una parte, el posible resultado negativo de la explotación (...), y por otra, el 3% de la cantidad anterior, que se destinará a la Fundación ONCE".

Sueldos de 500.000 euros

"No es un problema de dinero sino de gestión. Se está dando una subvención a una organización donde los altos directivos, caso de su presidente, Miguel Carballeda, y su vicepresidente, Mario Loreto, ganan a razón de 500.000 euros anuales", dice Miguel Durán, líder de PUEDO. "Por el contrario, hace unos meses, se firmó un convenio colectivo bastante restrictivo con los trabajadores de esta institución, que implicaba congelación salarial durante cuatro años. Ahora que se van a recibir subvenciones, ¿se va a revisar este convenio? ¿Adónde va ir ese dinero? ¿A los trabajadores? ¿A la dirección?", pregunta Durán.

Por su parte, portavoces oficiales de la ONCE han asegurado a este diario que "el objetivo es cumplir con los objetivos de ventas fijados y no tener que llegar a las subvenciones". Sin embargo, fuentes internas de la organización aseguran que "eso va a ser imposible, ya que la tendencia del cupón es indiscutiblemente a la baja".

El pasado 21 de octubre, miembros de PUEDO se encerraron en 11 delegaciones de la Organización Nacional de Ciegos por toda España para denunciar estos hechos. En la ONCE quitan hierro al asunto: "Esta es una institución democrática y la gente tiene derecho a manifestarse". Estas palabras, sin embargo, chocan con las de Ricardo Gayol, responsable político de PUEDO y asesor jurídico de la dirección general de la ONCE, quien asegura que "se trató de un encierro sorpresa, no nos dieron permiso de ningún tipo y nos quisieron echar.

El próximo mes de noviembre, esta misma plataforma prepara una gran manifestación en Madrid.